DRENAJE SOSTENIBLE
El continuo y rápido crecimiento de nuestras ciudades, que conlleva una progresiva
impermeabilización del suelo, está alterando gravemente el ciclo hidrológico natural del
agua. Cada vez necesitamos colectores más grandes, más largos, y una necesidad de
depurar un agua de lluvia que en su origen era limpia.
La necesidad de afrontar la gestión de las aguas pluviales desde una perspectiva
diferente a la convencional, que combine aspectos hidrológicos, medioambientales y
sociales, está llevando a un rápido aumento a nivel mundial del uso de Sistemas
Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), también conocidos como BMP’s (Best
Management Practices) o WSUD (Water Sensitive Urban Design), entre otras
acepciones.
Una de las características más importantes de los SUDS es la de promover y maximizar
la captación del agua de lluvia por procesos de filtración, elemento fundamental para
provocar simultáneamente una retención en origen y el comienzo de la restauración o
preservación de la calidad del agua captada.
En cuanto a los criterios generales de diseño, y con el fin de tratar de reproducir la
hidrología natural de la cuenca de estudio, es necesario establecer una cadena de gestión
de la escorrentía. La jerarquía de técnicas a considerar en el diseño de la cadena de gestión comprende:
• Prevención: Se basa en la aplicación de las medidas no estructurales.
• Control en Origen: control de la escorrentía en la fuente o en sus inmediaciones.
• Gestión en entorno urbano: gestión del agua a escala local.
• Gestión en cuencas: gestión de la escorrentía a escala regional.
EXPERIENCIAS INTERNACIONALES
Los SUDS en el panorama internacional cuentan con una trayectoria de casi 50 años en los
países en los que se originaron.
Los Estados Unidos legislan por primera vez en la materia en 1972 (“Clean Water Act” y
“National Pollution Discharge Elimination System”), lo que genera un interés creciente en las
allí denominadas “Best Management Practices” (BMP).
Existen numerosas experiencias de implantación de SUDS a nivel internacional que ponen de
manifiesto cómo grandes urbes están afrontando los nuevos retos del drenaje urbano en este
marco. Un ejemplo indiscutible de éxito en la
implantación de los SUDS es la ciudad de Nueva York que ha puesto en marcha proyectos y
programas relacionados con la infraestructura verde, convirtiéndose en líder mundial en esta
disciplina.
En 2010 se publica el “NYC Green Infrastructure Plan” que define una estrategia basada en
infraestructura verde para la consecución de los objetivos previamente definidos: reducir el
volumen de vertidos al medio, gestionar la lluvia en origen mediante SUDS y potenciar los
beneficios añadidos para promover la sostenibilidad de la ciudad.
La ciudad de Philadelphia representa también un buen ejemplo de integración de la
infraestructura verde en los procesos de planificación urbana. De manera análoga a la
experiencia de Nueva York, Philadelphia desarrolló el plan “Green City, Clean Waters” con la
misión de que cada dólar invertido maximizara el beneficio retornado al ciudadano y al medio
ambiente, más allá de la mera reducción de los vertidos al medio receptor.
Otras grandes urbes que han apostado firmemente por la gestión de sus escorrentías
mediante técnicas SUDS son Washington DC, San Francisco, Londres, París, Melbourne o
grandes aglomeraciones chinas como Wuhan que han adoptado recientemente las estrategias
denominadas “ciudad esponja”.
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